Traer el Trofeo Original de la Copa del Mundo al Bernabéu no podía ser una simple exposición: había que democratizar la magia del fútbol y transformar un hito institucional en una experiencia inmersiva que conectara con la Generación Z y la afición de siempre.

Había que hacerlo en España. Y también en Portugal.

Decidemos dejar el storytelling para pasar al storydoing y bajo el concepto de buscar a la «Selección de Fans» definitiva, convertimos el estadio en un parque de atracciones futbolero.

Diseñamos una narrativa en la que el fan dejaba de ser espectador para ser el protagonista: torneos 3×3, celebraciones inmersivas y un duelo final contra sus ídolos de internet (liderados por Ibai Llanos, Marina Riverss o Guanyar).

Un evento a una escala que solo Coca-Cola podía hacer realidad, donde logramos que la gente no solo viera la Copa, sino que sintiera lo que es ganarla.